Las contradicciones abundan en la vida. Nada es blanco o negro y menos en esta película que pretende envolverse en todos los colores de la bandera arcoíris. Con amor, Simon se centra en el “drama” de salir del armario para un joven en una familia moderna y con unos amigos que ya en el siglo XXI aceptan con normalidad la diversidad afectivo-sexual. Todo hace indicar que es el propio protagonista el que se pone un yugo por el que reconocer su orientación sexual puede suponer un problema. “Tengo una vida normal. Soy como tú en todo, salvo por una cosa: guardo un gran secreto”, reconoce Simon en su presentación en la película. A esas edades lo raro es el adolescente que no guarda secretos y el que no hace una montaña de un grano de arena. Esta presentación plantea una pregunta ¿Alguien cree a estas alturas que ser gay en la sociedad occidental no es algo “normal”? Pues puede haberlo, por lo que la sociedad debe seguir trabajando para que la naturalidad llegue a la vida de estos adolescentes que descubren que su orientación sexual o identidad de género no corresponde a la cis heterosexual.

Una película infantil con algo de brilli brilli

Esta película plana sorprende en algunos momentos. En uno de esos destellos se incluye un brillante sketch sobre una salida del armario diversa. Pero para un público mínimamente familiarizado con grandes títulos esta película no resulta un producto interesante. Es más, cumple con la encorsetada e intelectualmente agotada fórmula de cualquier comedia romántica de Jennifer Aniston. Lo real es que hay que contextualizar y explicar que Con amor Simon busca un público infantil. Es un producto que se consume fácilmente y resulta excesivamente amable con la inmensa mayoría del público, salvo extremismos. Pese a todo, se debe reconocer que al ir perdiendo cada vez más expectativas conforme avanza la película el espectador baja la guardia y en algún que otro momento se ve sorprendido por más de una carcajada.

Estigma de la pluma

La película abre una cuestión en la que se pueden posicionar dos bandos. Simon es la estrella, un adolescente guapo, masculino y gay. Ethan es un personaje secundario, gay, muy femenino y con una ironía muy ácida. En una de sus múltiples reflexiones, Simon llega a decir que incluso hubiera sido más fácil una salida del armario siendo como Ethan, este le explica después al protagonista que no es oro todo lo que reluce.

Pese a todo, se puede distinguir una sutil ridiculización, banalización e invisibilización del personaje de Ethan. Un personaje alejado de los estereotipos que caen simpáticos a la industria hollywoodiense. Simon es ese personaje simpático, no resulta agresivo a las masculinidades tóxicas tan presentes en la sociedad occidental, no molesta, no transgrede y se espera a que le den permiso para ser quien es.

Dos polos distintos y una pregunta por delante: ¿Qué personaje merece más atención? Muchos pensarán que el estereotipo del homosexual masculino y discreto no encuentra los espacios de visibilidad que le corresponden. Otros pensarán que el personaje del homosexual vistoso, con amaneramiento y atrevido tiene mucha más profundidad y se le ha negado un carácter sexual que debe recuperar (cierto es que en esta película el carácter sexual queda anulado casi para todos sus personajes, se queda en afectividad amorosa).

Cine educativo

Si la sencillez de la obra puede alejar a cinéfilos expertos, también es verdad que puede suponer una herramienta pedagógica en la lucha contra la homofobia. Llegar con un mensaje muy simple a través de una envoltura moderna y adaptada a la edad de estos jóvenes puede suponer que estos adolescentes se vean muy identificados, algo fundamental para despertar sentimientos, valores y actitudes. Es obligado recordar que el acoso escolar por lgtbifobia es uno de los principales motivos de bullying, por lo que todas las herramientas para evitar estas situaciones deben ser bienvenidas.

La XIV Muestra de Cine LGTBI de Murcia (2019), organizada por el Colectivo LGTBI de la Región de Murcia No te prives y la Filmoteca Regional Francisco Rabal nos ofrece otros títulos de los que ya hemos hablado en Monja Món al estar nominados para los Goya y los Oscar. Pincha en cada título para leer la crítica: Carmen y Lola, La Favorita y Bohemian Rhapsody.

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