La décima edición del Festival Internacional del Cine de Murcia (IBAFF) nos sorprende con una arriesgada cinta sobre cómo afrontar las nuevas realidades dentro de una relación amorosa. El riesgo del film viene dado por un metraje contundentemente largo (casi 3 horas) y por adentrarse de lleno y con pocos tapujos en el resbaladizo universo de las parejas flexibles o abiertas. Con un inicio de la representación de la historia muy coral, la trama acaba centrándose en un muy reducido núcleo de personas. Este núcleo está formado por Juan y Esther, una pareja con tres hijos que ya ha atravesado fases bastante complicadas.

Ductilidad en la pareja

Si algo define la relación de Esther y Juan es su complicidad y su manera relajada de entender la unión sentimental. Sin embargo, la rutina, la inseguridad, la desconfianza, los secretos y la mentira acabarán por minar la estabilidad de una relación basada en su elasticidad, cuando nada de eso parecía necesario… ¿Demasiado estirar la goma la acaba rompiendo?

Una trama que nos sitúa ante un fenómeno social que cada vez se encuentra más extendido y del que por inseguridad, conformismo o conservadurismo no encuentra un eco artístico equivalente a su realidad cuantitativa. Estas parejas, que basan su relación en un vínculo amoroso que destierra la exclusividad sexual, buscan aún su manera de encaje en la sociedad y los límites (si los hay, que siempre suele haberlos) de sus actos. De esos límites nace la trama de Nuestro tiempo.

Cine en serio

La amistad, los fetiches, el deseo sexual, el morbo de lo prohibido, el despertar sexual de la adolescencia, las fantasías, el consumo de drogas, la cultura, la conducta voyeur, la infidelidad, el amor… Mil temas se entremezclan en esta película para dar lugar a una obra completa y que se aleja de lo simplista. Es quizá por esto que la obra de Carlos Reygadas queda reservada para espacios donde el cine alternativo e independiente encuentra un espacio para ese público que no se conforma con la última de sus superhéroes favoritos. Nuestro tiempo es un gran film que encontró su recompensa estando entre las nominadas a mejor largometraje en el Festival de Venecia en 2018 y ahora destaca como una de las cintas obligadas del “décimo asalto” del IBAFF en Murcia.

Fortalezas y debilidades

Tanto la película como la pareja representada en ella presenta un número infinito de fortalezas que se pueden convertir en oportunidades, pero también de debilidades que provocan miedos. Esta película sitúa al espectador como un evaluador de la misma y de la pareja formada por Juan y Esther. Sin embargo, la historia sirve para que el espectador que esté emparejado se cuestione muchísimos aspectos de su propia relación ¿Estaría a salvo de verse en una situación tan inestable como la de los protagonistas? Y si la respuesta es sí, la siguiente pregunta sería ¿seguro?

Comparativa

Mientras que el inicio de la película parece que va a resultar trascendente, acaba sufriendo varias fluctuaciones. Lo que está claro es que esta película intenta mirar hacia una línea temporal en la que todos se pueden sentir representados. Si es cierto que aparecen personajes mayores con una estabilidad sentimental y social aparente, cierto es que el director intenta trasladar la conflictividad al aspecto adolescente para después desbordar con una relación adulta tambaleada. A todo esto subyace la pregunta: Si el presente del aspecto sentimental se caracteriza por unas arenas movedizas en el aspecto de las relaciones ¿Cómo será el futuro?

Pues pese a que el largometraje exhibe muchas de las maneras posibles en las que se puede plantear la situación afectivo-amorosa, se echa de menos la presencia de una mínima referencia LGTB en una película que rehúsa encorsetarse en los tabús. Algo que chirría tanto como el maltrato animal presente en la historia y que crea la duda de si fue real para conseguir ciertas escenas. En ese caso, un auténtico despropósito que debería comenzar a sancionarse legal y socialmente.

El símil animal también queda patente en la película como si de una obra lorquiana se tratase, ya que el sexo y las distintas pasiones no dejan de ser un instinto irracional equiparable al de cualquier especie. Sin embargo, mientras que la película plantea este hecho como superado por el intelecto humano, finalmente nos sitúa en el mismo escenario. Un escenario del que hay ciertas parejas que escapan movidos por el más puro de los amores, un destello fugaz que pasa por la película como quizás pasa igual de desapercibido cada vez más en nuestra sociedad.

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